Day 7 – Minister to the Presence of the Lord

Day 7 – Minister to the Presence of the Lord

Today we are introduced to a life-giving principle that may be new to you – the high calling of ministry to the presence of the Lord. It doesn’t matter if you are a business owner, a school teacher, a salesperson, a computer programmer or an airline pilot; if you intend to be an upper-room disciple, your first assignment is to minister to the presence of the Lord. This is your first responsibility as you face any new day, Every other responsibility comes second. When Paul, Barnabas and a band of prayer prophets gathered in the upper room in Antioch, they gathered for one solitary purpose: to minister to the presence of the Lord-”As they ministered to the Lord and fasted, the Holy Spirit said, “Now separate to Me Barnabas and Saul for the work TO which I have called them” Acts 13:2

We are well-familiar with the phrase ministry for the Lord or even ministering to the Lord, but we who recognize the manifest presence of the Lord are invited to respond to His manifest presence as the highest treasure in life. When we recognize that we were made for His manifest presence, we have no problem lingering in His presence and enjoying every minute of it. “One thing I ask of the Lord, this is what I see: that I may dwell in the house of the Lord all the days of my life, to gaze upon the beauty of the Lord and to seek him in his temple.” Ps. 27:4. The concept of ministering to the Lord may be foreign to your experience, but it was not foreign to Jewish worshipers. In many places in the Old Testament, we see that priest was assigned to do nothing but to minister to the presence of the Lord. David appointed Levitical priests to minister to the Lord (Chron. 15:2). The sons of Zodak were the Levites who were assigned to minister before the Lord (Ezek. 40:46; Joel 1:9, 13: 2:17). In Christ, we are all priest (1 Pet. 2:5,9) who are given the same access to come boldly before the throne of grace and to minister to Him (Heb. 4:16)

The best way to learn to minister to the presence of Christ is to minister to the presence of Christ. Spend a full hour – a solid sixty minutes – today or tomorrow alone with Him. No social media. No music. No phone. No distractions. Just sit at the feet of Jesus and enjoy His Presence. Treat yourself to the best hour you will spend in a long time. Block off your schedule so that you can spend an uninterrupted extended time with God.

As David did, ask God to give you an undivided heart: “Teach me your way, O Lord, and I will walk in your truth; give me an undivided heart, that I may fear your name” Ps. 86:11. Ask Him to make you a person of one thing:

One thing I have desired of the Lord, That will I seek:

That I may dwell in the house of the Lord All the days of my life,

To behold the beauty of the Lord, And to inquire in His temple. – Ps. 27:4

And Jesus answered and said to her, “Martha, Martha, you are worried and troubled about many things. 42 But one thing is needed, and Mary has chosen that good part, which will not be taken away from her.” – Luke 10:41-42

13 Brethren, I do not count myself to have apprehended; but one thing I do, forgetting those things which are behind and reaching forward to those things which are ahead, 14 I press toward the goal for the prize of the upward call of God in Christ Jesus. – Phil 3:13-14

Jesus, what You are teaching me today is ____________________

Jesus, the action step that I will take is _________________________

 


Día 7 – Ministre a la presencia del Señor

Hoy, nos presentan un principio vivificante que que puede ser nuevo para usted: el llamado supremo a ministrar a la presencia del Señor. No importa si es dueño de una negocio, maestro de escuela, vendedor, programador de computadores o piloto de avion; si tiene la intención de ser un discípulo del aposento alto, su primera tarea es ministrar a la presencia del Señor. Esta es su primera responsabilidad cuando enfrenta un nuevo día. Cualquier otra responsabilidad viene después. Cuando Pablo, Bernabé y una banda de profetas que oraban se reunieron en el aposento alto en Antioquia, lo hicieron con un solo propósito: ministrar a la presencia del Señor: “Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: ‘Apartadme a Bernabé y Saulo para la obra a la que los he llamado’” (Hechos 13:2, LBLA).

Estamos bien familiarizados con la frase ministrar para el Señor o incluso, ministrar al Señor, pero nosotros, quienes reconocemos la presencia ante Su presencia manifiesta cómo el mayor tersos en la vida. Cuando reconocemos que fuimos hechos para Su presencia manifiesta, no tenemos problema en permanecer en Su presencia y disfrutar cada minuto: “Una sola casa le pida al Señor , y es lo único que persigo: habitar en la casa de El todos los dias de mi vida, para contemplar la hermosura de El y recrearme en su templo”. (Salmo 27:4) El concepto de ministrar al Señor puede ser extrano desde su experiencia, pero no lo era para los adoradores judíos. En muchas porciones del Antiguo Testamento, vemos que los sacerdotes no hacian nada distinto a ministrar a la presencia del Señor. David nombró sacerdotes levíticos para ministrar al Señor (ver 1 Crónicas 15:2). Los hijos de Sadoc eran los levitas que fueron designados para ministrar ante el Señor (Ezequiel 40:46; Joel 1:9, 13; 2:17). Samuel aprendió de niño a ministrar ante el Señor (1 Samuel 2:11). En Cristo todos somos sacerdotes (1 Pedro 2:5,9) se nos ha dado el mismo acceso para venir en conjunto el trono de gracias y ministrarlo a El (ver Hebreos 4:16).

Ahora es su turno: Paso de Accion del día 7

La mejor manera de aprender a ministrar a la presencia de Cristo es ministrar a la presencia de Cristo. Invierta una hora, sesenta minutos  ininterrumpidos, hoy o mañana a solas con El. Sin distracciones. Solo sientese a los pies de Jesús y disfrute de Su presencia. Trátese como si fuera la mejor hora que tendrá en mucho tiempo. Programe su horario de modo que pueda pasar un tiempo prolongado, sin interrupciones con Dios.

Cómo hizo David, le pidió a Dios que le diera un corazón integro: “Instruye, Señor , en tu camino conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre” (Salmos 86:11). Pídale que lo haga una persona de una sola cosa:

Una sola cosa le pido al Señor, y es lo único que persigo: habitar en la casa  del todos los dias de mi vida, para contemplar la hermosura  del y recrearme en su templo. (Salmos 27:4)

—-Marta, Marta —-le contestó Jesús—-,  estás inquieta y preocupada por muchas, pero solo una es necesaria. Maria ha escogido la mejor, y nadie se la quitara. (Lucas 10:41-42)

Hermanos, no pienso que yo mismo la haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que esta delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesus. (Filipenses 3:13-14)

Señor Jesús,, lo que me estas enseñando hoy es…

Señor Jesús, el paso de acción que tomare es…

AUTHOR

iglesiaalianza107

All stories by: iglesiaalianza107

Leave a Reply

Your email address will not be published.